La no presencialidad implica que tanto el material didáctico, como los temarios y el soporte informático, estén concebidos de manera que el alumno extraiga la mayor información y formación posible de la forma más sencilla.
La función de los cuadernos de auto-evaluación es facilitar un instrumento de control que permita al alumno comprobar su grado de comprensión.
El contacto con el profesor del curso es indispensable. Los temarios son el barco, los alumnos los marineros y el profesor es el capitán, para llegar al puerto de una preparación rigurosa. Únicamente con los temarios no se puede seguir y concluir el curso de forma eficiente.
El profesor-tutor es el mismo autor de los temarios lo que redunda en una calidad del curso excepcional. El mismo profesor es profesional colegiado ejerciente y autor de varios libros y artículos de divulgación.